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Biofotones, la luz de la vida. Entrevista.

Entrevista a Fritz Albert Popp en el programa "Redes", espacio de difusión científica en la cadena nacional de España.

LOS BIOFOTONES, LA LUZ DE LA VIDA from arcoirisdan on Vimeo.

Transcripción de la entrevista:

La luz es una de las mayores energías que mueven el mundo. Y, en este sentido, el descubrimiento de las emisiones biofotónicas ha supuesto un paso muy importante. Los fotones han sido denominados “la luz de las células”. No en vano, son luces débiles emitidas por los organismos vivos, por medio de los cuales se comunican entre sí. Entre otras cosas, los fotones son imprescindibles para conseguir cualquier reacción química en un sistema biológico.
Todos los organismos vivos, incluidas las células, se comunican a través de campos electromagnéticos, emitiendo fotones que son captados por el resto. De esta manera, gracias a la comunicación celular, se activan las órdenes para formar los órganos de los organismos vivos. Se trata de una réplica a nivel microscópico de la comunicación que también se da entre las comunidades de animales.
El biofísico alemán y vicepresidente del Instituto Internacional de Biofísica, Fritz–Albert Popp, será nuestro invitado del programa. Popp, que ha estado nominado al Premio Nobel por el descubrimiento de la luz fotónica celular o biofotónica, charlará con Eduard Punset y, a buen seguro, nos aportará nuevos e interesantes datos sobre el mundo de la bioenergía y la bioelectrónica.
EDUARD PUNSET:
El año pasado vi por primera vez, gracias al microscopio de dos fotones, células en movimiento. Células de verdad moviéndose. Y obviamente se estaban comunicando entre sí. En los años ochenta tú empezaste a descubrir y a afirmar que todos los organismos vivos, incluidas las células, emiten una luz ultra débil, los fotones, y que gracias a estas emisiones se comunican entre sí. ¿Esto es así?
FRITZ ALBERT POPP:
Sí. De hecho con sólo unos pocos fotones se producen efectos cuánticos, no hablo de efectos clásicos. Tienen que ver con una radiación coherente. Y la radiación provoca que las interferencias en el espacio que existe entre las células sean mayores, pero aquí la radiación es una radiación en la que se utilizan las interferencias como una forma de comunicación. Los fotones que emiten las diferentes células, interfieren y hacen que las interferencias sean mayores entre las ondas que emiten las células. Las amplitudes de los campos eléctricos provocan, principalmente, interferencias destructivas, así que la radiación entre los sistemas, en este caso las células, desaparece, mientras que, por otro lado, la intensidad dentro de los sistemas es mayor porque se tiene que conservar la energía. Esta es la forma de comunicación entre las células. Todas las células se comunican con patrones ondulatorios específicos. Se observan estructuras de interferencia específicas, y si las células son idénticas, se dice que tienen el mismo patrón de frecuencia. Esto es como decir, más o menos, que tienen el mismo patrón de interferencia. Y esta también es una forma de identificación entre ellas: cancelar la luz entre ellas es la mejor manera que tienen para comunicarse porque crean algo así como un canal, crean una zona de quietud, o dicho de otro modo, crean una zona libre de sonido entre ellas, de modo que cuando cualquier pequeña perturbación surge la perciben inmediatamente como una señal entre ellas. Lo que digo no es una especulación, es el resultado de una experimentación que se ha llevado a cabo en profundidad.
EDUARD PUNSET:
Si nos comunicamos a través de campos electromagnéticos, que son los mismos para todo el mundo, ¿cómo los fotones son únicos?. ¿Quiere esto decir que hemos abierto la posibilidad de que los árboles puedan comunicarse con los humanos, que los humanos puedan comunicarse con los animales, o los árboles entre sí?
FRITZ ALBERT POPP:
Por supuesto, podemos observarlo a un nivel celular. También podemos observarlo entre los animales. Por ejemplo, entre las dafnias se observan claros efectos de luz y creación de canales dependientes de la distancia, de modo que usan esta posibilidad para producir poblaciones. Y el mismo efecto sucede también entre las células de un organismo, por ejemplo, entre nuestras células, en nuestro cuerpo. Este tipo de comunicación es responsable de la formación de los órganos, del hígado, del riñón, etc., porque las células utilizan esta forma de comunicación también para crear estas fuerzas que las atraerán entre sí o para decirse que es lo que tienen que hacer. La información se manifiesta de esta manera. Incluso dentro de una misma célula… se tiene que producir cerca de 1000 reacciones químicas por segundo en cada célula, e incluso la información acerca del lugar y del momento exacto en que estas reacciones químicas se han de producir, se llevan a cabo a través de unos pocos fotones, que son coherentes, y como son coherentes pueden provocar mejores interferencias para transmitir una cantidad tan grande de información.
EDUARD PUNSET:
Siempre hemos pensado que una enfermedad era el resultado de un desorden bioquímico, pero de acuerdo con tus razonamientos podría parecer que una enfermedad sea también, o en lugar de eso, el resultado de un desorden electromagnético. Un desorden en las ondas de fotones. ¿Es así?
FRITZ ALBERT POPP:
Sí. Los campos y la materia van muy unidos en un sistema vivo. El avance de uno depende de la reacción del otro. Para conseguir una reacción química se necesita un fotón. Uno de los componentes de esta reacción química tiene que ser estimulado o excitado por ondas electromagnéticas. Deben excitar los estados electrónicos del sistema. Esta excitación sólo puede darse mediante la absorción de un fotón. De hecho, este es un acontecimiento muy corriente que puede encontrarse en los libros de texto de química. Este es el motivo por el que la velocidad de reacción de las reacciones químicas aumenta en función de la temperatura: si aumentamos la temperatura se consigue un aumento del número de reacciones químicas por segundo, porque se producen más fotones disponibles.
Pero la principal diferencia es que en un sistema biológico no se produce radiación calorífica en esta pequeña reacción, sino biofotones. Se produce un pequeño número de fotones, y no es necesario tener muchos de ellos para conseguir un gran número de reacciones químicas. ¿Por qué ocurre esto? Porque en cuánto se da una reacción química el fotón es devuelto hacia el campo y en ese campo biofotónico los fotones no son termalizados, es decir, no desaparecen como radiación calorífica, como calor, sino que son almacenados para que de esta forma estén siempre disponibles para la próxima reacción. A este campo biofotónico, con su bajo número de fotones, no le resulta difícil asumir toda la actividad que se da en una célula aunque sea muy elevada. La información siempre queda almacenada en el campo y puede ser utilizada por otras células en otra ocasión. Puede decirse que en los sistemas biológicos existe una especie de matrimonio entre el campo fotónico y la materia bioquímica: uno es necesario para entender el comportamiento del otro, es imposible separar su estudio. Si se tiene en cuenta sólo una de las partes, se cometen muchos errores.
EDUARD PUNSET:
¿El descubrimiento de las emisiones biofotónicas nos llevaría a confirmar algunos métodos convencionales de curación basados en el concepto de la autorregulación de organismos vivientes, como la homeostasis, por ejemplo, o incluso la acupuntura?. Existen muchas investigaciones que correlacionan propiedades de la emisión fotónica con anomalías biológicas, o patrones de crecimiento, o diferenciación de células en el proceso de morfogénesis. ¿Es esto cierto?
FRITZ ALBERT POPP:
Me gustaría puntualizar que puede parecer muy sencillo explicarlo afirmando que estos fenómenos pueden observarse con sólo decir que hay ondas electromagnéticas implicadas en ellos. Es muy difícil hacerse una idea exacta de lo que ocurre en la acupuntura o en la homeopatía, por ejemplo. Todavía son sólo especulaciones. Cómo he dicho antes, es muy difícil encontrar evidencias experimentales de unas fuerzas eléctricas de tales dimensiones, porque nuestros instrumentos no son lo suficientemente sensibles para detectar estos patrones de sensibilidad tan complejos y de tan baja amplitud. (Nota: apuntemos que esta entrevista es del 2003. Ahora ya existen investigaciones científicas en este sentido).
EDUARD PUNSET:
Pasemos a otro tema muy diferente pero que tiene mucho que ver con tu teoría de la vida. Voy a citar textualmente al Premio Nobel Erwin Schroedinger, cuando llamó la atención al afirmar que estábamos equivocados al intentar medir la calidad de la comida, por ejemplo, de las cosas que comemos… “nos estamos fijando en los aspectos equivocados” dijo. Y tú dices algo muy similar, afirmas, por ejemplo, que después de haber estado investigando, puedes asegurar que en la comida que ha estado expuesta a una radiación, o que tiene demasiadas bacterias en comparación con la comida normal, la emisión de fotones es más débil comparada con la de la comida fresca. De algún modo, en palabras tuyas y de Schroedinger, la comida podría estar reflejando una determinada cantidad de orden, y si la comida refleja desorden, no está en buen estado. ¿Es así?
FRITZ ALBERT POPP:
Schroedinger descubrió que la calidad de la comida tiene que medirse en términos de su capacidad organizativa, él lo llamaba megantropía de la comida: los humanos y los animales son más o menos ladrones de orden. Nuestra idea era medir esta capacidad organizativa de la comida mediante la interacción de fotones, porque las plantas viven de la luz del sol. La luz del sol es una comida natural de las plantas, y también de los humanos y los animales, en el sentido de que se alimentan de plantas que tienen fotones almacenados. Por ejemplo si separamos la glucosa, el azúcar, en CO2 y H2O, ambos son componentes moleculares del azúcar, pero ambos contienen luz del sol, almacenan luz del sol, y nuestro cuerpo aprovecha el CO2 y el H2O del azúcar, y el resto es luz del sol, que permanece en nuestro cuerpo mientras el CO2 y el H2O desaparecen. Por tanto, también vivimos de la luz y tenemos que encontrar cómo se realiza esta conexión entre la capacidad de almacenaje de la comida y su calidad. Es muy probable que la calidad de la comida sea mejor cuanto mayor sea su capacidad de almacenar luz, y por eso medimos su capacidad de almacenar luz. Esto parece muy sencillo explicado así, pero es mucho más complejo.
EDUARD PUNSET:
¿Nos estamos acercando al día en el que llegaremos a saber cuál es la dieta exacta que deberíamos seguir, las cosas que deberíamos comer y las que no? Por ejemplo, tu dices que no es tanto una cuestión de cantidad, es una cuestión de la potencia del campo bioeléctrico, de las interacciones entre diferentes productos. ¿Nos estamos acercando al momento en el que conoceremos cuál es la dieta ideal para cada persona?
FRITZ ALBERT POPP:
Espero que sea así. Pero existen también muchos componentes subjetivos que no pueden medirse con los biofotones o con lo que sea. El tema de la salud es muy evidente si observamos algunas enfermedades en diferentes culturas o naciones: los americanos por ejemplo, llevan unos 40 años alimentándose de conservas y comida preparada y eso les está causando muchos problemas. Mientras que los chinos, que no pueden permitirse la comida preparada, simplemente por motivos económicos, mantienen una salud muy fuerte incluso cuando son ancianos.
EDUARD PUNSET:
Ha habido un cambio radical en la percepción del universo, hacia una especie de de-materialización. Y por supuesto su aproximación bioenergética está en esa línea. ¿Cree usted que su investigación nos está llevando a una futura teoría de la vida, que sería muy diferente de la concepción químico molecular que teníamos antes?
FRITZ ALBERT POPP:
Los sistemas vivos comparados con otros sistemas se diferencian en que la interacción con la materia es muy estrecha, son dependientes la uno del otro, ambos se influencian entre sí. Y este es un aspecto completamente nuevo. Está muy lejos de la visión de la vida desde el punto de vista de que la interacción entre las moléculas es baja. Por supuesto es necesario saber que las moléculas están implicadas porque pueden llegar a influenciar a todo el campo, pero no es suficiente. Sería cómo si usted tratara de describir una moneda sólo por una de sus caras, tiene que mirar ambos lados para tener una imagen completa.